El presidente sirio, Bachar el Asad, prometió ayer en un discurso en la Universidad de Damasco que su país "resistirá las presiones extranjeras" que según él se ejercen contra Siria "por sus posturas panarabistas" en Irak, Palestina y Líbano. Asad también se refirió al informe del comité investigador de la ONU que dirige el fiscal alemán Detlev Mehlis sobre el asesinato del primer ministro libanés Rafik Hariri y que implica a seis altos cargos sirios: aseguró que "ha sido distorsionado" para servir a intereses que no mencionó.
Mientras el presidente hablaba ante profesores universitarios, jueces y oficiales del Ejército, miles de personas se manifestaban a las afueras del recinto con banderas sirias en apoyo al presidente, según mostró la televisión siria.
Asad prometió que su país colaborará plenamente en la investigación del asesinato de Hariri, "partiendo de la convicción de que Siria es inocente". Aseguró que la comunidad internacional está gobernada por criterios "hipócritas", pues se creó un comité para esclarecer el crimen de Hariri, pero no para investigar la muerte del presidente palestino Yasir Arafat.
"Conspiración"
De hecho, El Asad afirmó que el asesinato de Hariri no tiene nada que ver con los trabajos de la comisión de investigación y sus informes, que enmarcó dentro de un supuesto plan de "conspiración contra Siria" que a su juicio tiene lugar ya desde hace años. El presidente negó que su país fomente la inestabilidad en Irak -en referencia a las acusaciones de EE UU-, y dijo por el contrario que es el Gobierno estadounidense el que "está torpedeando todos los esfuerzos [del país] por normalizar las relaciones con Irak". Asad aseguró que hace varios meses envió una delegación de alto rango a Irak para preparar esa normalización, pero soldados norteamericanos les impidieron llegar hasta las oficinas gubernamentales. En este contexto, invitó al presidente y al primer ministro iraquíes, Yalal Talabani e Ibrahim al Yafari, respectivamente, a visitar Siria "pese a todo lo sucedido en el pasado".
Por otra parte, el presidente francés, Jacques Chirac, afirmó ayer que "si el presidente de Siria persiste no queriendo ni escuchar ni entender al Consejo de Seguridad, que se ha pronunciado por unanimidad exigiendo una cooperación total de Siria [en la investigación de Hariri]
habrá que pasar a otra fase, que es el de las sanciones", informa Peru Egurbide. El presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, también insistió en que Siria debe cooperar con la ONU.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005