La Intervención General del Ayuntamiento de Madrid deberá presentar al equipo de gobierno que dirige Alberto Ruiz-Gallardón un informe de control fiscal sobre la documentación con la que la Fundación Humanismo y Democracia justificó las subvenciones a 12 programas destinados a la ayuda al desarrollo entre 1995 y 2004. Según el vicealcalde, Manuel Cobo, este informe específico para analizar las irregularidades denunciadas por el grupo municipal socialista deberá estar finalizado el 30 de diciembre. Además la Asamblea regional aprobó ayer la compatibilidad como diputada de la presidenta de la Cámara, Concepción Dancausa, con el cargo de vicepresidenta de la fundación.
"Aunque parte de las subvenciones que se otorgaron a esa fundación fue en otra legislatura [cuando era alcalde José María Álvarez del Manzano, del PP], nos corresponde a este equipo de gobierno supervisarlos", afirmó el vicealcalde, que precisó que la Intervención General deberá comprobar "la justificación y el destino de esos fondos".
El grupo municipal socialista denunció que algunos de esos programas presentaban "irregularidades", como la falsificación de firmas de los usuarios de los proyectos o que el anterior gerente se contrató a sí mismo como personal expatriado, cobró por ambos sueldos y parte del último lo cargó a los fondos del Ayuntamiento.
La portavoz socialista, Trinidad Jiménez, se mostró ayer satisfecha con la participación de la Intervención General, que su grupo viene reclamando desde el lunes pasado. "Es importante sacar a la luz las irregularidades que conozcamos, porque un caso aislado como éste pone de manifiesto la vigilancia extrema que debe hacerse, no por fiscalizar ni cuestionar la labor de las organizaciones que trabajan por el desarrollo, sino para preservar el buen nombre de todas ellas", afirmó Jiménez, que recordó que este tipo de organizaciones hacen una "tarea encomiable, con un personal muy comprometido".
En la Asamblea regional, la Comisión de Estatuto de Autonomía, Reglamento y Estatuto del Diputado aprobó ayer que la presidenta de la Asamblea, Concepción Dancausa, pueda ejercer el cargo de vicepresidenta ejecutiva de la fundación, vinculada al PP, que ejerce desde noviembre de 2004. Dancausa solicitó en enero que se declarara la compatibilidad, aunque no fue decidido hasta ayer.
"Es curioso que hasta ahora, cuando han salido a la luz nuevas irregularidades, no haya pasado por la comisión", ironizó la diputada socialista Ruth Porta. Según ella, existe una "laguna" en el Reglamento de la Asamblea porque no contempla la compatibilidad de los miembros de su órgano ejecutivo, sino sólo de éstos como diputados. Por eso, los letrados sólo examinan las retribuciones económicas para informar a la comisión. Como ella certificó que no cobraba por pertenecer al patronato de Humanismo y Democracia, la compatibilidad fue aprobada.
Desde la fundación, Rafael Rodríguez, también miembro del patronato, explicó ayer que su organización es una "fundación sin ánimo de lucro" y, por tanto, "los patronos no cobran". Según él, aunque Dancausa ejerce la presidencia en funciones, porque el anterior presidente, Javier Rupérez, dimitió en diciembre de 2004, eso no significa que tenga funciones de decisión de los proyectos, ni firmar los recibos o los cheques, tareas que asume la directora de la organización, María Isabel Alañón. "Es un puesto honorífico", subrayó.
El grupo socialista ha solicitado que Dancausa comparezca en la Comisión de Familia para explicar el uso que la fundación dio a las subvenciones otorgadas por el Gobierno regional, con una aportación anual de 200.000 euros, destinados a proyectos de ayuda al Tercer Mundo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005