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Reportaje:

Dos décadas de apuesta vanguardista

La galería Oliva Arauna celebra su aniversario con la exposición 'Veinte años y un día'

Fotografía, instalaciones y vídeo. Esto es lo que Oliva Arauna se propuso vender en su recién inaugurada galería allá por 1985. "Empecé siendo una extraterrestre en los ochenta, y ahora soy una clásica", explicaba ayer divertida, mientras ultimaba los preparativos de la exposición con la que conmemora el vigésimo aniversario de la galería.

Veinte años y un día muestra en sus dos sedes (calle de Barquillo, 29, y calle de Claudio Coello, 19; www.olivarauna.com) obras de 21 artistas que han trabajado con Arauna a lo largo de estas dos décadas, como Alicia Martín, Alfredo Jaar o Christian Phillip Müller. Un ordenador portátil colgado de una pared en la calle de Barquillo abre este recorrido histórico. Se trata de la pieza titulada Código del tiempo, de Antoni Abad -"el primer artista con el que empecé a trabajar con proyecciones"-. En la pantalla del ordenador, una mano marca las horas en tiempo real para los sordos, y frente a ella, Arauna hace balance de su aventura. "Abrí en un momento en que el mercado empezaba a despertar. Viví el llamado boom, con la movida y el cambio, y siempre pensé que eso luego habría que pagarlo. Y sí, luego llegaron los horribles noventa, pero como el mercado estaba tan mal te permitías hacer aquello que te hacía más ilusión y presentar lo que los artistas querían". A pesar de "los disgustos" que en estos años se ha llevado, confiesa que vuelve a entusiasmarse "cada media hora". Consciente de que "la creación siempre va por delante del mercado", Arauna sigue apelando a su instinto. "En la elección hay algo de estómago, aunque normalmente un artista te va interesando más cuanto más trabajas con él". Su consejo para los galeristas que están empezando: "Que piensen que cada día subimos el mismo peldaño; hablo de la humildad".

Cada obra de la nueva exposición guarda una historia: desde una fotografía del noruego Per Barclay -"el primer año que llevé su trabajo a Arco nadie lo compró, y cuatro años después todo el mundo lo quería"- hasta un par de maletas de Chema Alvargonzález, Reflejo del Bosque, cuyo interior esconde fotografías iluminadas -"cuando hicimos su exposición mi despacho se convirtió en una consigna"-.

La exposición también incluye un cuadro de Rosa Brun, la única pintora de esta galería, la excepción a la regla. "Empecé a trabajar con Arauna hace 19 años. Al principio me fijé en esta galería porque acababa de empezar. Aunque ahora hay una mayor fragmentación, sigue abriendo caminos con artistas jóvenes que presenta junto a otros ya consagrados", explica esta artista.

Pague a la vuelta es una de las primeras obras que Juan Carlos Robles mostró a Oliva Arauna, alguien que según dice siempre entendió "el contenido conceptual" de su obra. Una nueva edición de esta pieza se presenta en Veinte años y un día, una exposición que para la galerista es "un homenaje a todos aquellos que me han ayudado a seguir adelante".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005