El Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas acordaron ayer cinco protocolos de actuación para gestionar la gripe aviar. Una de las normas aprobadas detalla cómo se repartirán los antivirales en caso de que aparezca un caso suelto de gripe aviar en humanos: "Se facilitarán antivirales a todos los casos que se detecten en nuestro país, así como a todos los contactos cercanos". En caso de que el virus se transmita entre humanos y origine una pandemia, tendrán prioridad para los antivirales las personas que tengan una enfermedad previa y el personal sanitario y de emergencias. La ministra de Sanidad, Elena Salgado, señaló que "hay que estar preparados para actuar si se diera incluso el peor escenario posible".
Salgado presidió ayer la reunión del Comité Ejecutivo Nacional de seguimiento de la gripe aviar, que agrupa a 12 ministerios y tres comunidades autónomas en representación del resto. La Comunidad Valenciana no acudió a la reunión porque considera que el asunto lo deben tratar todos los consejeros de Sanidad.
Salgado destacó que los expertos aseguran que "es inevitable que se produzca una nueva pandemia de gripe, como las que se han registrado periódicamente". El temor ha crecido porque hay un virus candidato: el de la gripe aviar H5N1, que desde 2003 circula entre aves de Asia y ha llegado a Croacia y Turquía. Si el virus muta y adquiere la capacidad de transmitirse entre personas, fácilmente habrá una pandemia. El virus ha infectado al menos a 125 personas, de las cuales 64 han fallecido.
- Síntomas. El protocolo define que actualmente "lo prioritario es asegurar la detección y notificación temprana de posibles casos". La norma, dirigida a médicos y enfermeras, señala los síntomas que "pueden hacer pensar en un caso de gripe aviar en humanos": fiebre de más de 38 grados, tos o dificultad respiratoria o cualquier otra enfermedad muy grave sin que haya ningún diagnóstico alternativo, según una nota del ministerio.
El protocolo detalla que los médicos deberán tener en cuenta los antecedentes como "haber viajado a países afectados por gripe aviar en los últimos siete días o haber mantenido contacto cercano con aves, vivas o muertas". Los casos sospechosos deben ser comunicados al ministerio.
- Antivirales. En caso de que el virus mute, y mientras se desarrolla una vacuna, los fármacos antivirales (que impiden la multiplicación del virus) tendrán un papel importante para frenar la enfermedad. "Sólo se usarán cuando se detecte el virus pandémico en un paciente en el territorio español y la decisión de comenzar a utilizarlos se tomará conjuntamente entre el ministerio y las autonomías".
Si hay pandemia (el virus ha mutado y se transmite de persona a persona) se darán antivirales a "enfermos crónicos, enfermos hospitalizados antes de que pasen 48 horas desde el inicio de los síntomas a enfermos pertenecientes a los profesionales sanitarios, de emergencias y de los servicios esenciales". No habrá antivirales para todos los afectados. La mayoría de la gente superará la enfermedad sin medicación, según la Organización Mundial de la Salud.
- Control y granjas. El protocolo de aislamiento detalla las medidas de aislamiento que tienen que cumplir las habitaciones de los hospitales destinadas a albergar pacientes sospechosos.
El protocolo sobre trabajo en granjas afirma que si aparece un caso en un ave hay que detectarlo rápidamente o sacrificar el ave y desinfectar la granja. El último protocolo regula los viajes a las zonas afectadas y aconseja cómo minimizar la probabilidad de contagio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005