Los grupos parlamentarios del Senado acordaron ayer ampliar los puntos de venta de tabaco a hostales, hoteles, salas de fiesta y juegos así como volver a endurecer el régimen sancionador del proyecto de ley del tabaco de tal forma que será falta grave el que el responsable o dueño de un establecimiento permita fumar en su local, si está prohibido.
La iniciativa, propuesta por el Grupo Socialista y Entesa Catalana, supone una vuelta al texto original del proyecto de ley remitido por el Gobierno a las Cortes, que en un principio establecía que esta falta fuese considerada como grave. En el trámite del Congreso de los Diputados, los grupos habían decidido rebajar dicha falta a leve, lo que suponía disminuir la multa prevista para faltas graves, de entre 600 a 10.000 euros, a la horquilla establecida para las leves, de entre 600 y 60 euros.
Los grupos también han decidido aproximarse a lo establecido en un principio en relación a las sanciones previstas para los fumadores. En este sentido aprobaron que para el fumador será falta leve fumar en espacios no autorizados y grave cuando repita tres veces la falta leve. Según explicó el ponente socialista, Juan José Palacios, de las 125 enmiendas presentadas a este proyecto en la Cámara Alta, se han consensuado 33.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de noviembre de 2005