Son veinteañeros; se reúnen en discotecas de Castellón; consideran un grave peligro la existencia en España de bandas de inmigrantes; tienen trabajo o estudian... Son las nuevas pandilllas de jóvenes que se declararan admiradores del xenófobo Dj Syto, autor de la perseguida canción Me cago en esos putos rumanos, y "un poco fachas". No se ven racistas, sino ordenados, lo que en su jerga significa "que cada uno se quede en su país", afirma uno de ellos en un reportaje sobre este nuevo fenómeno. "Los jóvenes que vamos en pandilla nos hemos dado cuenta de que hay que defender lo español, porque los extranjeros pueden llegar a copar todo", dice otro.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de noviembre de 2005