La presión de ETA sobre el empresariado se mantiene. Tres bombas de escasa potencia, que sólo causaron daños materiales, explotaron en dos empresas de Vitoria entre la tarde del sábado y la madrugada de ayer. A las cinco de la madrugada, dos artefactos explotaron en un concesionario de Renault (en la foto). Ocho horas antes otro de similar potencia estalló junto a la empresa del fabricante de bicicletas BH.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de noviembre de 2005