Las obras para enlazar a lo largo de 1,2 kilómetros la autovía del Urumea -la que unirá Andoain con San Sebastián para marzo de 2008- con el barrio donostiarra de Riberas de Loiola comenzarán antes de finalizar el año y concluirán en un plazo máximo de 22 meses, con un coste de más de 22 millones de euros. A partir de esa fecha, octubre de 2007, la capital tendrá un nuevo acceso viario, con un tráfico máximo de 40.000 vehículos al día. La descongestión llegará entonces a vías como Carlos I y el Alto de Miracruz, según el concejal de Movilidad, Ernesto Gasco.
El diputado general de Guipúzcoa, Joxe Joan González de Txabarri, y el alcalde de San Sebastián, Odón Elorza, firmaron ayer el convenio de conexión de la futura autovía, la alternativa a la N-1 desde Andoain, con la capital. El enlace arrancará en la glorieta de Martutene, ahora en construcción, y discurrirá hasta Riberas de Loiola, junto a la futura Estación intermodal. Un doble túnel natural y artificial de 500 metros a la entrada de la ciudad es el principal hito constructivo del proyecto. La operación implicará nuevos itinerarios locales que pivotan sobre el quinto y el sexto puente del Urumea, este último financiado al 50% por Ayuntamiento y Diputación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 26 de noviembre de 2005