Me gustaría preguntarle al alcalde de Madrid si hay alguien que dé el visto bueno a las pequeñas obras que nos hace en los barrios y que él se encarga de decirnos: "Perdonen las molestias, estamos trabajando por su ciudad". Me refiero a las nuevas aceras que nos está poniendo en Capitán Haya.
Al cabo de dos meses de no poder transitar por ellas, en la parte que ya tienen arreglada hay que decir que la acera es más amplia: nos ha colocado unas losetas de unos 50 por 30 centímetros que, si estuvieran bien puestas, no darían lugar a los trompicones que nos damos los transeúntes, pues el desnivel entre una loseta y otra en algunas alcanza un centímetro.
Se lo hago saber, pues ya me he caído y he tenido que ir a La Paz a que me den unos puntos de sutura. No le pido que levante otra acera, pero vigile, por favor, lo que queda por terminar, pues aún están en ello.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de noviembre de 2005