El Vaticano publicó ayer el documento que cierra las puertas a los seminarios y al sacerdocio "a aquellos que practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o apoyan la cultura gay". El prefecto de la Congregación para la Educación Católica, el cardenal polaco Zenon Grocholewski, autor del documento, puntualizó ayer que los sacerdotes que descubran su homosexualidad una vez ya ordenados podrán seguir ejerciendo su labor si bien deberán "intentar vivir en castidad".
Se trata de una Instrucción titulada Sobre los criterios de discernimiento vocacional en relación con las personas con tendencias homosexuales antes de su admisión al seminario y a las Sagradas Órdenes.
Ante las críticas provocadas por el documento cuyo contenido se había dado a conocer antes de su publicación (ver EL PAÍS del pasado día 23), el Vaticano rechazó que las medidas que propone sean "discriminatorias" hacia los homosexuales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 30 de noviembre de 2005