Un total de 154 núcleos rurales aislados que carecían de electricidad han recibido hasta cuatro millones de euros para poder instalarla. El Departamento de Industria destina este año a estos proyectos el doble de lo que invirtió el año anterior, pese a lo cual aún quedarán puntos sin conectar a la red eléctrica. Estos proyectos están incluidos en el Plan de Electrificación Rural de Cataluña, y se concentran especialmente en las comarcas pirenaicas.
El consejero de Industria, el socialista Josep Maria Rañé, recordó que entre 2004 y 2005 la Generalitat ha invertido más de seis millones de euros en 240 proyectos, el 25% más que entre 2002 y 2003. Rañé detalló que este año, por primera vez, la Generalitat ha decidido subvencionar la instalación de "pequeñas unidades generadoras fotovoltaicas", en vez del método tradicional, que consistía en llevar a pequeños pueblos y casas diseminadas el cableado eléctrico.
La Generalitat subvenciona la mitad del coste de las obras de electrificación rural de primeras residencias, explotaciones agrícolas o ganaderas, pequeñas industrias y negocios, que siguen sin luz eléctrica. En algunos casos el porcentaje subvencionado se puede elevar al 80%. El objetivo de estas inversiones, según Rañé, es "evitar la despoblación rural" y fomentar el desarrollo en todo el territorio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2005