Alberto Miralles, director de inversiones institucionales de Bancaixa, apuntó ayer que la titulización de activos se perfila como una fórmula de gran futuro para implicar a los grandes inversores privados en la financiación de obras públicas. Tal posibilidad se planteó ayer en una jornada previa al congreso de economía que organiza la Generalitat y que congregó a Miralles, José Manuel Vela, secretario autonómico responsable de presupuestos, y al catedrático de Economía Financiera Vicente Montesinos.
La titulización es un instrumento que usan las entidades financieras para ceder créditos hipotecarios y captar liquidez. Acumulan un paquete de créditos a particulares y los venden segmentados en títulos que rinden el equivalente a los intereses de los préstamos. El mismo instrumento podría aplicarse a la financiación de infraestructuras que generan un rendimiento futuro -a través de concesiones o peajes en la sombra, por ejemplo- y tienen la ventaja de que la administración responsable de la obra no debe siquiera avalarla.
Entre métodos alemanes y otros instrumentos para esquivar la estabilidad presupuestaria, Montesinos sentenció: "Se financie como se financie, al final hay que pagar".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2005