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Condena en La Haya

Haradin Bala, encargado en 1998 de un campo de prisioneros en manos del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), se convirtió ayer en el primer albanés de dicha provincia en ser condenado por crímenes de guerra contra los serbios por el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPI-Y). En su sentencia, que impuso una pena de 13 años de cárcel, los jueces consideraron probado que Bala torturó y asesinó a soldados serbios y "se aseguró de que las condiciones de su confinamiento fueran inhumanas". Dos de sus colaboradores, Fatmir Limaj e Isak Muslin, fueron absueltos. Antes de hacerse público el fallo, miles de personas se manifestaron en Pristina, la capital de Kosovo, proclamando la inocencia de los procesados.

En espera de juicio ante el TPI-Y se encuentra también el antiguo primer ministro kosovar y comandante guerrillero Ramush Haradinaj. El ELK emprendió una guerra de guerrillas contra objetivos serbios en uno de los enfrentamientos clave del conflicto de los Balcanes. Los bombardeos de la OTAN, en 1999, forzaron la retirada de las tropas serbias. Pero el futuro de la provincia, que Belgrado considera inseparable de Serbia, está aún en el aire. El ex presidente serbio Slobodan Milosevic figura entre los acusados de deportar a 800.000 albaneses de Kosovo y del asesinato de centenares.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 1 de diciembre de 2005