El Consejo de Ministros ha aprobado la ejecución de obras de emergencia para paliar los efectos de la sequía en la cuenca del Segura, por un importe que asciende a 7,7 millones de euros.
Según el Gobierno, la prolongación de la sequía hace que la situación siga agravándose, por lo que las medidas tomadas hasta el momento resultan insuficientes. Tanto el abastecimiento urbano como el regadío se encuentran "al límite de las reservas disponibles", según el Ejecutivo, que ha subrayado que si no se aportan nuevos recursos se producirán perjuicios "irreparables" para la economía de la zona.
Las actuaciones previstas se localizarán en las Vegas Alta, Media y Baja del Segura, mediante la extracción controlada de aguas subterráneas a través de pozos de sequía existentes o de nueva planta; extracciones en minas inundadas o conducción de cauces públicos de efluentes excedentes de depuradoras que actualmente vierten al mar. La actual situación también ha afectado al resto de los regadíos de la cuenca, por lo que se ha decidido iniciar también actuaciones en municipios de Albacete.
Por otra parte, el Consejo de Ministros acordó también ayer la declaración de zona de reserva del dominio marítimo-terrestre necesario para construir la toma de agua de la desaladora del Canal de Alicante, que tiene informes de impacto favorables.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de diciembre de 2005