En una carta publicada el día 7 se asegura que los que critican las bicicletas encuentran natural tener que acompañar a sus hijos al colegio para que no sean atropellados por coches y motos. Mi hijo de cuatro años y yo no hemos tenido ningún problema con esos vehículos, pero hemos estado varias veces a punto de ser arrollados por bicicletas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de diciembre de 2005