El Ministerio de Medio Ambiente hizo pública a mediados de octubre su oposición al proyecto de Endesa para construir una central térmica de ciclo combinado de 400 megavatios en la Punta del Verde, al sur del término municipal de Sevilla. La declaración de impacto ambiental negativa del ministerio parecía cerrar seis años de cruce de informes entre los defensores y los detractores del proyecto. Sin embargo, la decisión de Endesa de recurrir la resolución y las advertencias por parte de la compañía sobre los problemas de suministro eléctrico que padecerá la capital si el proyecto no prospera, han reavivado la polémica entre los que defienden la construcción de la central en la Punta del Verde (Endesa y los empresarios del Puerto de Sevilla) y los que se oponen (los ecologistas, técnicos, vecinos de los barrios más cercanos a la Punta del Verde y IU, socio de los socialistas en el gobierno municipal). Y en medio, el PSOE, que quiere que se haga la central, pero no en Sevilla capital.
El secretario general de los socialistas en Sevilla, José Antonio Viera, coincide con Endesa en que la ciudad "necesita generar energía para garantizar el abastecimiento de los proyectos que tiene en marcha", como el metro, el desarrollo de la industria aeronáutica y la nueva planta de Cruzcampo, tres de los ejemplos "en peligro", según advirtió recientemente el director general de la compañía eléctrica para Andalucía y Extremadura, José Antonio Martínez. Viera recuerda que la construcción de una central de ciclo combinado en Sevilla se establecía ya como una prioridad en el Plan Energético para Andalucía (Plean) que negoció con el Ministerio de Industria cuando él era consejero de Empleo y Desarrollo Tecnológico.
"Andalucía es una isla energética. Dependemos de las centrales del norte de España, del cable submarino con Marruecos y del gaseoducto de Argelia", señala Viera, quien ha instado a Endesa, los ministerios de Medio Ambiente e Industria, la Junta y el Ayuntamiento a reunirse para buscar alternativas a la central de Punta del Verde. El secretario general del PSOE asegura que ya se ha puesto en contacto con el Director General de Industria y que lo hará en próximos días "a nivel partidario" con el Ministerio de Medio Ambiente.
El consejero de Innovación, Francisco Vallejo, también ve "necesaria" la central en Sevilla, aunque insiste en la necesidad de buscar una ubicación distinta a la Punta del Verde. Y esa ubicación, según recordó esta semana el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, nunca podrá ser en el término municipal de la capital ya que el nuevo PGOU prohíbe expresamente cualquier instalación con impacto ambiental negativo. Al presentar el proyecto, Endesa barajó ocho posibles ubicaciones, pero "para concluir que la idónea era la de Punta del Verde", según Viera.
Fuentes de la compañía eléctrica se negaron esta semana a valorar la posibilidad de cambiar de sitio el proyecto. "Estamos a la espera de que se resuelva el recurso
[contra la declaración del Ministerio de Medio Ambiente], pero siempre hemos dicho que el mejor emplazamiento era el de Punta del Verde", señalan estas fuentes. Pero a nadie se le escapa que la insistencia de Endesa por construir la central en la Punta del Verde obedece, sobre todo, a que ésta es la ubicación más barata para la empresa. Los suelos pertenecen al puerto pero la eléctrica cuenta con una concesión de uso, ya que en estos terrenos se alza aún una antigua central de carbón; además, cuenta con la proximidad de un gaseoducto y del Guadalquivir, dos elementos fundamentales para el funcionamiento de una instalación de ciclo combinado de gas y agua.
"La Punta del Verde es lo más barato para Endesa y ponen eso por encima de la salud de los vecinos", señala Eduardo Gutiérrez, de Ecologistas en Acción, una de las asociaciones fundadores de la plataforma No a la térmica. La declaración de impacto ambiental negativa del ministerio sostiene que Sevilla ya está al límite de los niveles de ozono permitidos por la Unión Europea y que la capital no puede asumir "nuevos focos de emisión" de dióxido de nitrógeno. Según los cálculos de Medio Ambiente, la instalación elevaría un 2% estas emisiones.
Los ecologistas, además, disienten del argumento que defiende la compañía y el PSOE de que la ciudad "necesita" un central de este tipo. "En España hay más de 57.300 megavatios de potencia eléctrica, pero en el momento de mayor consumo histórico sólo hicieron falta 37.350. Es decir, hay un excedente de más de 20.000 megavatios", apunta el portavoz de los ecologistas. Según la respuesta dada por el Ministerio de Industria a una pregunta formulada por Los Verdes en el Congreso, en España hay proyectadas 98 centrales de este tipo, 20 de ellas en Andalucía.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2005