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Facto Delafé debuta con un disco que relaciona las bases rítmicas del 'hip-hop' con el pop

Oscar D'aniello tiene cerca de treinta años, dos de los cuales los vivió en Londres trabajando de camarero. De aquella experiencia obtuvo dos ideas que ha plasmado en su primer disco como Facto Delafé, Facto Delafé y Las Flores Azules VS el monstruo de las Ramblas. Una de ellas fue "que al descubrir a fondo el hip-hop, pensé en la posibilidad de usar sus bases rítmicas en otro contexto". La otra tiene que ver con la calidad de vida en las ciudades, "en Londres yo era un pringao y sin embargo vivía en un edificio que tenía jardín y disponía de un parque público justo al lado, cosa que en Barcelona es un sueño". Estas dos líneas de pensamiento, articulan el primer disco de Facto Delafé.

Este primer álbum, "no es un disco de hip-hop porque yo no soy hip-hopero, pero sí muestra una manera de recitar que en un entorno melódico de pop me permite usar mejor la poca voz que tengo, puramente monocorde", dice Oscar. El proceso de elaboración de su debut, "se inició componiendo letras y líneas de melodía sobre las bases de artistas de hip-hop como Doctor Octagon, para luego trabajar conjuntamente con Marc Barrachina y dar forma a nuestras canciones". El resultado es una suerte de pop recitado en el que la voz de Helena Miquel, cantante del grupo Èlena y tercera protagonista de Facto Delafé, adquiere también puntual relevancia.

La idea central del disco "es que al margen de definiciones estilísticas, lo que queremos ofrecer es mensaje", asegura Oscar para rematar la idea asegurando que "no hay diferencia de intención entre los que hace Mos Def y nosotros, con la salvedad de que yo no vivo en Brooklyn, sino que soy del Masnou y vivo en Barcelona". La capital catalana es marco de reflexión del grupo, que a su crítica urbanística añade toques de costumbrismo inéditos en el panorama independiente tales como referencias al Tour de Francia y a la inveterada costumbre de la selección española de fútbol de no pasar de cuartos de final, "son elementos que forman parte de mi vida y que vinculo al verano, época del año narrada en alguna de las piezas". Las evocaciones al disco Mediterráneo de Serrat también están presentes en el álbum, así como un sampler de Flaming Lips y una evocación a Puno D'Angio. Un disco por lo tanto diferente, original y sin demasiadas equivalencias en el panorama musical español.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2005