Los familiares de las víctimas del accidente de avión sucedido el sábado pasado en Nigeria empezaron ayer a identificar los cuerpos de las 104 personas que murieron en la colisión, casi la mitad niños, en la morgue del hospital de la ciudad petrolífera de Port Harcourt, en el sur del país. Dos de los siete supervivientes del accidente murieron ayer.
Mientras tanto, se ha puesto en marcha una investigación para aclarar la causa de la colisión. Los responsables han podido recuperar la llamada caja negra del avión, con datos del vuelo y grabaciones de la tripulación.
El avión que se estrelló pertenecía a la compañía nigeriana Sosoliso Airlines y volaba desde la ciudad de Abuya hasta Port Harcourt con 110 personas a bordo entre pasajeros y miembros de la tripulación. Más de 50 de los viajeros eran estudiantes de un colegio católico de Abuya que se dirigían a casa a pasar las vacaciones de Navidad, según informó el Arzobispado de Abuya. En el avión también viajaban dos trabajadores de la organización Médicos Sin Fronteras. Ambos han muerto.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2005