La sanidad pública madrileña vivirá el próximo año y medio una vertiginosa carrera para construir e inaugurar -a ser posible antes de las próximas elecciones regionales, en mayo de 2007- siete nuevos hospitales públicos. Es decir, más de los que ha inaugurado en los últimos 25 años. El distrito de Vallecas y los municipios de Coslada, San Sebastián de los Reyes, Majadahonda, Aranjuez, Parla y Arganda del Rey serán las sedes de unos centros sanitarios que sumarán 1.773 camas hospitalarias a las 13.360 existentes en la red pública sanitaria. Diez años más tarde, en 2017, esta cifra se verá incrementada en otras 500 camas con las ampliaciones previstas de los centros. Sanidad también promueve un octavo hospital en la región, el de Valdemoro, pero éste será enteramente privado y la Consejería de Sanidad firmará con él un concierto.
La región sumará 1.773 camas hospitalarias a las 13.360 existentes
La Comunidad pagará un alquiler durante 30 años a las empresas que construyan los siete centros sanitarios
Los siete hospitales estarán en cuatro municipios con regidor del PP y tres del PSOE
Los alcaldes socialistas critican que los centros no sean de gestión enteramente pública
Ésta ha sido la apuesta que la presidenta regional, Esperanza Aguirre, ha hecho para dotar a la región de unos hospitales reclamados durante años por los alcaldes de la periferia. Pero construirlos todos a la vez obligaba al Gobierno a invertir en dos años unos 640 millones de euros sólo para levantar los edificios. Una factura inasumible para el Gobierno regional; incluso teniendo en cuenta que para el hospital de Majadahonda, sustituto del actual Puerta de Hierro, recibió en 2002 dinero del Estado para financiar las obras.
Aguirre diseñó entonces un nuevo modelo de gestión alternativo e inédito en España: buscar una empresa que construya, equipe, mantenga y gestione los centros durante 30 años y, a cambio, la Comunidad le pagará un alquiler, o canon, anual durante esos 30 años.
El resultado de la operación ha abultado la factura total hasta los 3.482,6 millones de euros, pagaderos entre 2007 y 2036, con un pago medio anual cercano a los 125 millones de euros, según los gastos aprobados en el Consejo de Gobierno regional. Sanidad sostiene que ésta es la mejor fórmula para dotar a la región de unos hospitales que necesita ante el crecimiento de la población, que ha aumentado en casi un millón de personas en los últimos años.
El PSOE e IU, sin embargo, no comparten este criterio e insisten en tres críticas al nuevo modelo: es más caro, privatiza áreas esenciales de unos centros sanitarios que son públicos y constituye un nuevo regalo a las empresas constructoras, las que se han hecho de forma mayoritaria con los contratos adjudicados por Sanidad.
"El canon anual por 30 años encarece entre un 20% y un 25% el coste de las nuevas infraestructuras", critica el portavoz de Sanidad del PSOE, Lucas Fernández. Y pone un ejemplo: "El Gobierno de Asturias construye un nuevo hospital central, que tendrá 1.039 camas. El coste de construcción del edificio es de 205 millones. En Madrid, el hospital que más se le parece por tamaño es el de Majadahonda, que tendrá unas 800. Pues bien, la factura que la constructora le pasará a Sanidad por el edificio es de 221 millones sólo por el edificio. Es decir, Majadahonda tendrá 239 camas menos que el de Asturias y costará 16 millones más. De alguna manera habrá que pagarles el favor a las constructoras", sugiere.
Caridad García, de IU, incide en la "privatización encubierta de la sanidad" que supone el nuevo modelo de gestión. En este modelo, la empresa privada se hará cargo de todos los servicios que requiere un hospital -archivo de historias clínicas, mantenimiento del edificio, inversión tecnológica, personal administrativo, limpieza, cocina...- y Sanidad sólo pondrá los médicos y el personal de enfermería. "Algunos de estos servicios no pueden dejarse en manos privadas", dice Caridad García. "Pongamos por ejemplo que los médicos consideran necesario invertir en equipos tecnológicos o en cuestiones de mantenimiento del edificio. ¿Qué criterios primarán entonces? ¿La adecuada atención a los pacientes o la cuenta de resultados de la empresa que gestione el hospital?", se pregunta la diputada de IU.
La Consejería de Sanidad no tiene ninguna duda y sostiene que el nuevo modelo "garantiza a todos los ciudadanos una asistencia sanitaria en las mismas condiciones que en cualquier hospital público de la región".
Cuatro de los nuevos hospitales serán construidos en ayuntamientos gobernados por el PP -Majadahonda, Arganda, Coslada y Madrid- y tres en municipios cuyo alcalde es del PSOE.
Entre los primeros, no ha habido crítica alguna sobre el modelo de gestión de los nuevos hospitales. Entre los segundos, sí. Tomás Gómez, de Parla, José Luis Fernández Merino, de San Sebastián de los Reyes, y Jesús Dionisio, de Aranjuez, han manifestado en el último año sus preferencias por un hospital enteramente público y han criticado la excesiva privatización de servicios de los nuevos centros. "El Ayuntamiento de Parla apuesta totalmente por la gestión pública del hospital, no queremos que haya privatización", denuncia Tomás Gómez, regidor socialista de Parla. A las críticas se ha sumado Montserrat Muñoz, alcaldesa de IU de San Fernando de Henares, municipio que será atendido por el hospital de Coslada.
"Quizá el hospital del Norte [de San Sebastián de los Reyes] se queda pequeño para atender a la población de los 58 municipios del norte y a sus futuros desarrollos urbanísticos. Hay que tener en cuenta que en la zona está previsto que haya, en 2017, 400.000 habitantes", explica Rubén Holguera, concejal de Urbanismo de San Sebastián de los Reyes.
Holguera, que pertenece a Izquierda Independiente, aliado del PSOE, reclama también una mejora de las vías de la zona para resolver los accesos al hospital de la zona. El regidor parleño, Tomás Gómez, destaca por su parte "los años de lucha de los vecinos del municipio" para conseguir el hospital.
"El hospital resuelve el tema de la asistencia sanitaria, que llevaba años siendo reivindicado por la ciudad. Nosotros somos además cabecera de servicio de otras localidades más pequeñas del entorno, así que esta infraestructura era necesaria", señala Gómez. Este centro sanitario tendrá el nombre de 9 de Junio, en recuerdo de la gran manifestación ciudadana que en 2001 reivindicó el centro sanitario.
José Luis Moreno, concejal de Sanidad de Aranjuez (PSOE), afirma que "la financiación del hospital es la que está aplicando el PP en su afán de buscar nuevas formas de gestión con capital privado" y que él, "como socialista" no comparte. "Siempre hemos apostado por una sanidad enteramente pública", explica Moreno. Éste, sin embargo, sí se muestra satisfecho con la dimensión y especialidades cubiertas por el nuevo centro sanitario.
Desde San Fernando de Henares, gobernado por IU, Joaquín Martínez, concejal de Sanidad, también cree "que no es bueno introducir criterios empresariales en la atención médica a los ciudadanos". La otra gran crítica que desde el Ayuntamiento se hace al hospital es su tamaño. "Es un hospital que cuando abra se quedará pequeño: las previsiones demográficas de Sanidad están por debajo de la realidad". Martínez reclama que cuando el hospital abra sus puertas en 2007 ya incluya dispositivos que Sanidad no tiene previsto abrir hasta 2017. "La UCI, por ejemplo, la quieren inaugurar con 10 camas en 2007 y ampliarla a 16 en 2017. Creemos que el hospital necesita un mínimo de 20 camas de UCI. Lo mismo sucede con los paritorios. Sólo hay tres previstos y creo que la zona, que tiene una alta natalidad, necesitará seis", concluye Martínez.
Información elaborada por Oriol Güell, Susana Hidalgo y Ángel Zafra.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2005