Siete personas han muerto en los siete accidentes mortales de tráfico ocurridos en las carreteras de la región entre las tres de la tarde del viernes 2 de diciembre y las ocho de la tarde de ayer, informó la Dirección General de Tráfico (DGT). Las retenciones más importantes se produjeron ayer en la autovía de A Coruña (A-6), y la circulación fue lenta en las de Burgos (A-1), Extremadura (A-5) y Toledo (A-42).
Dos de los accidentes mortales han tenido lugar durante el puente en la M-501, también llamada carretera de los pantanos, y otros dos en la M-608, vía que discurre entre las localidades de Guadalix de la Sierra y Cerceda.
Una quinta persona murió en la M-318, el pasado sábado, en el término municipal de Colmenar de Oreja, y el mismo día se produjo otra víctima mortal en la M-226, a la altura de Los Santos de la Humosa. El último accidente mortal del largo puente sucedió ayer, en la carretera M-225.
Por otra parte, las carreteras de la región sufrieron ayer numerosas retenciones en sentido entrada a la capital debido al fin del puente. Las más afectada a las cinco de la tarde era la autovía de A Coruña (AP-6) a la altura de Guadarrama, entre los puntos kilométricos 44 y 52, según datos de la DGT.
A esa misma hora se circulaba a velocidad moderada en la carretera de Toledo (A-42), en el término municipal de Getafe, mientras que en la A-5 (Extremadura) se daba la misma situación en Navalcarnero, desde el punto kilométrico 29 al 12.
Mientras, en dirección salida de Madrid, la A-5 también registraba a esa hora circulación lenta con paradas esporádicas en Móstoles, en dirección a Extremadura, y la A-1 (Burgos), en Alcobendas entre los kilómetros 16 y 44. En todos los trayectos señalados, excepto en la AP-6 y en la A-5 sentido Extremadura, se habilitaron carriles adicionales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2005