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El consejo de Tabacalera resolverá en diez días el nombramiento de su dirección

Santi Eraso, José Miguel Ayerza e Iñaki Galarraga se encargarán de impulsar el proyecto

El proyecto para levantar el Centro Internacional de Cultura Contemporánea (CICC) en la antigua fábrica de Tabacalera de San Sebastián dará previsiblemente un paso decisivo el próximo día 22. El Consejo de Administración de la sociedad intentará resolver ese día aspectos técnicos para contratar a las tres personas llamadas a poner en marcha de forma definitiva el centro: Santi Eraso como su director de contenidos; José Miguel Ayerza en la gerencia e Iñaki Galarraga al frente del proyecto arquitectónico y urbanístico.

Las tres instituciones impulsoras del centro (Gobierno vasco, Diputación de Guipúzcoa y Ayuntamiento de San Sebastián) rechazaron en su momento convocar un concurso público para elegir su equipo directivo. Han preferido la designación directa, tras definir el perfil que creen preciso para encabezar la creación del centro.

Sobre la mesa, las instituciones tienen los currículos de Santi Eraso (Tolosa, 1953), José Miguel Ayerza (San Sebastián, 1966) e Iñaki Galarraga (Bilbao, 1944), tres nombres destacados de la gestión cultural y la arquitectura en Guipúzcoa. Eraso dirige desde hace 18 años Arteleku, centro de vanguardia que goza de gran reconocimiento en los círculos artísticos europeos. Ayerza trabaja como gerente de la Sociedad Kursaal y de la Fundación homónima y se encarga ya desde hace tiempo de la gestión del propio CICC. Galarraga, responsable de Arquitectura del Gobierno entre 1979 y 1984, dirige desde hace un año la Escuela de Arquitectura de la UPV, que contribuyó a fundar.

"Existe un consenso institucional en torno a esos tres nombres", confirman las fuentes informantes. "El escollo" a salvar ahora para hacer efectivo su nombramiento "es puramente técnico. Hay que establecer la relación contractual con ellos, buscar la fórmula laboral que les permita empezar a trabajar con autonomía y activar el proyecto de una vez", agregan.

La idea de dedicar la antigua fábrica de Tabacalera al arte se remonta a 2001, pero no ha acabado de concretarse. El Gobierno, la Diputación y el Ayuntamiento han confiado durante todos estos años a agentes externos el diseño de los contenidos del edificio, que albergará la Filmoteca Vasca y un centro internacional de fotografía gestionado por la Fundación Ordóñez Falcón, cuyos responsables ya están organizando actividades en el inmueble.

El plan que elaboró el gestor cultural Bartomeu Marí no satisfizo las expectativas. El que las instituciones toman como punto de partida, pero sólo eso, ha sido elaborado por las consultoras Bearing Point y Locus, que se sostiene sobre dos pilares: el audiovisual y la innovación cultural. Este documento aboga por ubicar en el CICC la Biblioteca Nacional de Euskadi, un gran centro de la imagen y la comunicación como lugar de encuentro entre artistas y el tejido industrial y otro consagrado a la innovación cultural, con una gran mediateca como principal hito.

En busca de un norte

El proyecto de creación del Centro Internacional de Cultura Contemporánea donostiarra, anunciado a bombo y platillo el 10 de abril de 2001, avanza lento y en medio de una notable opacidad informativa, según reconocen varias de las personas que están implicadas en su desarrollo.

Las instituciones, que aportaron entonces para empezar 18 millones de euros, han tenido claro desde el principio que quieren hacer de él un espacio singular de proyección internacional, centrado en la imagen y en las nuevas tecnologías. Sin embaego, tanto sus contenidos como el proyecto arquitectónico en sí siguen todavía sin acabar de definir. Ello se debe en parte, según apuntan las mismas fuentes, a la falta de consenso, pues cada institución ha tratado durante estos años de encajar sus iniciativas, de corte más local, en el edificio, de unos 30.000 metros cuadrados distribuidos en tres plantas, sótano y buhardilla.

El nombramiento de la nueva dirección se sitúa en ese contexto como un paso decisivo para dar con una orientación clara de contenidos que permita que el proyecto avance, también en lo arquitectónico.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de diciembre de 2005

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