Las fuerzas de seguridad portuguesas, apoyadas por las autoridades españolas, buscan desde hace tres días a una banda de siete atracadores compuesta, según varias informaciones, por varios delincuentes españoles, y comandada por un ex recluso portugués. La banda mató el domingo en Lagos (Algarve occidental) a un jefe de la Policía de Seguridad Pública de la localidad tras un asalto frustrado a un cajero automático. El agente Sergio Martins, de 49 años, murió en el acto de un tiro en la cabeza cuando trataba de interceptar, junto a cuatro compañeros, la huida de los atracadores, que atravesaron el control en un Mercedes negro de alta cilindrada. Pese a que el cerco ha movilizado a decenas de agentes de distintos cuerpos, ninguno de los miembros de la banda ha sido todavía detenido.
La policía anunció ayer su sospecha de que el cabecilla de la banda es un conocido atracador portugués, de unos 30 años y apodado Pecas, que está acusado de varios asaltos a mano armada. En cuanto a sus compañeros de fuga, diversas informaciones publicadas ayer insisten en relacionarlos con la ciudad de Sevilla, donde hace algunos meses se encontró un cajero robado igual que el del pasado domingo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de diciembre de 2005