La versatilidad que permite el ordenador portátil, tanto para el trabajo como el ocio, hace que sea más atractivo que el ordenador de sobremesa. Su precio no es muy superior a los 1.000 euros típicos que cuesta un ordenador de sobremesa completo, lo cual también justifica la preferencia por el portátil.
Los portátiles más completos y que ofrecen mejor relación entre precio y prestaciones son los que vienen con una pantalla de 15,4 pulgadas panorámica, capacidad inalámbrica, grabadora de DVD integrada y pesan tres kilogramos.
Una alternativa son los portátiles con pantalla igualmente panorámica, pero de 17 pulgadas. Su mayor tamaño hace que sirvan para ver mejor películas o la televisión, aparte de trabajar con mayor comodidad.
El inconveniente es que son voluminosos y superan fácilmente los tres kilogramos. Si se tiene que trasladar mucho el aparato, conviene irse al otro extremo y adquirir un modelo con pantalla de 12 pulgadas y unos dos kilogramos.
Una ventaja es que, ahora, se pueden encontrar estos equipos y cuestan muy poco más que los más voluminosos y con prestaciones similares a éstos.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de diciembre de 2005