En la nueva Estrategia Nacional del Cáncer del Ministerio de Sanidad, y también en las de los Gobiernos autónomos, se echa en falta una mayor atención hacia una patología tan prevalente y aparentemente abordable como los cánceres de boca y faringe, responsables de la muerte de 2.200 españoles en el último año, en su mayoría de edad mediana, y cuyo tratamiento suele dejar severas discapacidades y deformidades a los supervivientes (sólo el 40% a los cinco años).
Vistos estos antecedentes y siendo España uno de los países europeos más afectados por esta patología, confío en que el Gobierno estatal y los Gobiernos autónomos reorienten sus estrategias de lucha, al menos en lo relativo al diagnóstico precoz de dicha enfermedad, mediante screening y "examen visual de la boca", una intervención sencilla, barata, inocua y eficaz, como se ha evidenciado en la revista The Lancet hace unos meses y que, sin embargo, no es aconsejada ni ensayada por la nueva estrategia española.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 15 de diciembre de 2005