El Gobierno socialista se esfuerza en crear leyes que se adecuen a los nuevos valores y costumbres de nuestra sociedad. Pero en el tema de la custodia de los hijos, en las separaciones, la ley sigue siendo antagónica. La ley sigue presuponiendo que las mujeres son más aptas para el cuidado de los hijos que los hombres. En mi caso, les puedo asegurar que no es así. Esta posición de la ley deja al hombre en una clara desventaja en todos los aspectos, tanto sentimental como económicamente, al atribuirse el uso de la vivienda conyugal al cónyuge que ostenta la custodia. Y también le deja en una situación de total indefensión y desventaja a la hora de iniciar la negociación del resto de aspectos en la separación, sea cual sea la causa de separación y quien la haya instado. La ley tampoco contempla culpables en este proceso. Me pregunto qué hará el legislador en el caso de matrimonios homosexuales. ¿A quién se dará entonces la custodia? Quizá entonces se dé cuenta del absurdo del principio que ahora se aplica.
Creo que la solución sería la custodia compartida por defecto, dejando a los cónyuges la decisión más conveniente para los hijos según el caso, y así equiparando los derechos de paternidad-maternidad a hombre y mujer. Seguro que en un futuro la discriminación sexual se eliminará también en este importante aspecto de la vida.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 30 de diciembre de 2005