La población catalana desea vivir en su casa toda la vida, aunque su estado de salud necesite de cuidados médicos. Sólo el 11,9% de las personas mayores de 55 años, en el caso de alguna limitación futura, optarían por vivir en una residencia. En toda España, sólo Castilla y León (7,4%) registra un interés menor por trasladarse a una residencia en caso de dependencia, según los datos que dio a conocer ayer la fundación Edad & Vida, dedicada a la mejora de la calidad de vida de las personas mayores.
Las comunidades autónomas en las que las residencias encuentran mayor aceptación son Navarra (40%), Extremadura (30,4%) y Madrid, donde el 26,4% de las personas mayores las escogen como primera opción. Trasladarse a casa de un familiar sólo lo preferirían el 5,6% de todas las personas consultadas.
Para la gran mayoría (78,1%), la mejor opción sería contratar servicios de atención a domicilio. A tenor de las conclusiones que se desprenden del estudio, la fundación Edad & Vida, presidida por Higinio Raventós, considera "necesario" que las administraciones públicas y la iniciativa privada adopten medidas para que las personas mayores que lo deseen puedan "mantener su vivienda habitual", sobre todo en los casos de dependencia "leve".
A juicio de Josep de Martí, director de Inforesidencias.com, un portal de Internet que cada año ayuda a encontrar vivienda a más de 10.000 jubilados en toda España, la principal razón para no ir una residencia es el precio. "No mucha gente puede pagar 1.400 euros mensuales", afirma de Martí.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de enero de 2006