Con la magna M-30, hemos topado. La asolada Virgen del Puerto llena de maquinonas. Una de éstas dejó sin luz a todo el barrio el 8 de agosto a las 18.30. Al volver el fluido, se averió mi televisión. Me la repararon, previo pago de 56 euros.
Llamo a Unión Fenosa para que venga un perito y no llega, me responden que no es imputable a la compañía, puesto que no se rompió la "cadena del frío". Así es que "ajo y agua"; aun siendo que me había notificado que sí me lo reembolsarían anteriormente.
Tenemos la tuneladora más grande del mundo, el belén más grande de Europa. Yo sólo estaré cinco meses de "tonta de espera" para que el traumatólogo me mire una radiografía.
"Somos unos quejicas la gente de Madrid", aunque la "destrozona" más grande del mundo nos esté dejando sin árboles y sin pasado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de enero de 2006