La Cruz Roja indonesia movilizó ayer a más de cien voluntarios para ayudar a las víctimas del corrimiento de tierras que asoló la aldea de Cijeruk. Los expertos de la organización, que están buscando víctimas en la montaña de barro, aseguran que varios cientos de personas pueden haber muerto por el derrumbe. En la imagen, varios cadáveres son sacados por una excavadora.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de enero de 2006