Miles de madrileños se acercaron al centro de la ciudad en la tarde de ayer para disfrutar la Cabalgata de los Reyes Magos. Algunos niños aprovecharon la presencia de los carteros reales para entregar, in extremis, las cartas con sus deseos. Otros saben lo que quieren desde hace semanas, y ayer se concentraron en recoger tantos caramelos como pudieron.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 6 de enero de 2006