Para los expertos, la aparición de casos de gripe aviar en humanos en Turquía no es más que una consecuencia lógica de la extensión de la enfermedad entre las aves. El presidente del Consejo General de Colegios de Veterinarios, Juan José Badiola, aseguró a Europa Press que la zona donde se han producido los casos está más cerca de Asia que de Europa y que no hay exportación de aves de este país a España, "por lo que no hay que alarmarse".
La clave para que la enfermedad pase de ser una epidemia en animales a una pandemia en humanos está en que el virus mute y adquiera la posibilidad de transmitirse fácilmente entre personas, lo que todavía no ha ocurrido.
Si los expertos están más pendientes de este brote de gripe aviar que de otros producidos recientemente es, primero, por su extensión, y, segundo, porque la reconstrucción del virus que causó la famosa epidemia de gripe española en 1918, que causó más de 20 millones de muertes, ha demostrado similitudes entre aquel agente infeccioso y el actual.
Hay otro factor: estadísticamente se calcula que las pandemias de gripe se repiten cada 25 o 30 años, y no se ha dado ninguna desde 1967.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de enero de 2006