La policía india detuvo el miércoles pasado a cuatro homosexuales varones que habían acudido a un encuentro de gays en un parque de la ciudad de Lucknow, en el Estado de Uttar Pradesh, al norte del país. La pena a la que se enfrentan va de diez años a cadena perpetua, según ha denunciado la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays (ILGA por sus siglas en inglés).
La policía les acusa, según una ley de la época colonial, de practicar sexo "no natural" [aunque los detuvieron mientras merendaban] y de pertenecer a "una organización gay internacional" [un grupo que quedaba a través de la web guys4men.com]. ONG de homosexuales y de derechos humanos como Human Rights Watch temen que la redada siga, ya que la policía entró en la web y se incautó de las agendas de los detenidos, con más de 1.000 nombres de gays.
El arresto ha sido criticado también por la Agencia de la ONU para el Sida (Onusida), que afirma que con la represión sólo se consigue que los homosexuales se alejen de los servicios de información y prevención, lo que les hace más vulnerables a la enfermedad, que ya ha infectado a más de cinco millones de personas en India.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de enero de 2006