El Monumento del Holocausto de Berlín, diseñado por el arquitecto neoyorquino Peter Eisenman e inaugurado el pasado mes de mayo, está afectado por grietas, desconchones y filtraciones de agua en algunos de sus 2.711 bloques de hormigón. La Fundación del Monumento a los Judíos Asesinados en Europa, responsable del monumento, ha informado a la empresa que suministró el hormigón de los desperfectos y está previsto que en febrero se revisen los bloques.
Para su construcción, Eisenman probó una docena de tipos de hormigón y se decantó por uno que permitía que los bloques, de distintos tamaños, tuvieran una superficie totalmente lisa y sin poros. Uwe Neumaerker, portavoz de la fundación, ha asegurado que muchos de los desperfectos que han sufrido los bloques de hormigón del monumento los han producido los propios visitantes.
El Monumento del Holocausto, que se inauguró después de 17 años de debates y que costó 27,6 millones de euros, está situado junto a la Puerta de Brandeburgo y a 300 metros del lugar donde se alzaba la Cancillería de Adolf Hitler. En una primera versión del proyecto intervino también el escultor Richard Serra. Además de las dificultades financieras que afectaron al proyecto, también hubo de enfrentarse al escándalo que provocó la elección de una pintura antigraffiti fabricada por la misma industria química que suministró el Zyklon B de las cámaras de gas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de enero de 2006