Los cuerpos del matrimonio británico formado por F. R., de 54 años, y su marido, W. R., de 53, fueron hallados ayer sin vida y con signos de violencia junto a sus vehículos en dos lugares distintos de San Miguel de Abona, al sureste de Tenerife. El 35% de la población de esa localidad es extranjera. La pareja residía en el municipio desde hace años, en un chalé de lujo situado en una cumbre y rodeado por muros de más de dos metros de altura.
El cuerpo del hombre fue encontrado en la medianoche del miércoles en el asiento trasero de un todoterreno de lujo y con heridas de arma blanca. La mujer fue hallada a unos dos kilómetros en circunstancias parecidas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de enero de 2006