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Blair planea autorizar escuchas telefónicas a los diputados

El ministro británico de Defensa, John Reid, confirmó ayer que el Gobierno estudia autorizar el espionaje telefónico de los diputados, tras matizar que es una petición de los servicios secretos. Reid reaccionó así a una noticia publicada ayer por The Independent on Sunday, que aseguraba que el primer ministro, Tony Blair, tiene previsto autorizar al servicio de contraespionaje MI5 que intervenga los teléfonos de los diputados como parte de un plan para ampliar sus competencias ante la amenaza terrorista.

La medida, que según Reid "aún tiene que ser debatida por el Gabinete de ministros", conllevaría la anulación de una convención impuesta en la década de los sesenta por el entonces primer ministro laborista Harold Wilson, que impide que los espías pongan escuchas a los representantes del pueblo. La doctrina Wilson requiere además que los parlamentarios sean informados si por alguna razón se tiene que romper la norma.

Reid precisó que ha sido el comisario de interceptación de comunicaciones, Swinton Thomas, quien ha recomendado el levantamiento de esa prohibición. "Ha hecho una recomendación al Gabinete y éste ha decidido que vale la pena analizarla en profundidad", dijo Reid en un programa de televisión. Según The Independent on Sunday, Blair anunciará próximamente en la Cámara de los Comunes la suspensión de la convención, con el argumento de que los parlamentarios deben ser tratados como los demás ciudadanos, cuyos teléfonos pueden pincharse dentro de un marco legal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 16 de enero de 2006