El PP y el Partido Andalucista (PA) abandonaron ayer la ponencia de reforma del Estatuto andaluz por los "indicios" y "sospechas" de sus dirigentes de que están "aflorando" avances en la negociación de la propuesta estatutaria catalana que suponen "una gravísima discriminación para Andalucía". El PP, que siempre ha defendido frenar los debates hasta conocer el resultado final del Estatuto catalán, siguió al rebufo del PA. El socialista Manuel Gracia calificó el hecho de "farsa". PSOE e IU seguirán trabajando en la ponencia.
Los ponentes andalucistas Ildefonso Dell'Olmo y Antonio Moreno -que dijeron actuar con el "mandato" expreso de su secretario general, Julián Álvarez- esgrimieron unas declaraciones del primer secretario del PSC, José Montilla, quien dio por hecho que la denominación de nación se incluirá en el preámbulo catalán y "no lo tendrán otras comunidades". Además, los andalucistas sospechan que puede haber acuerdo sobre financiación y competencias con los partidos catalanes que podrían suponer "la ruptura de la equidad".
Los populares, que negaron haber actuado coordinadamente con los andalucistas, sí admitieron que ha habido una "coincidencia de posiciones".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 18 de enero de 2006