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La Generalitat somete hoy a 42.000 alumnos a una prueba para evaluar sus conocimientos

Los mecanismos para mantener el examen en secreto no impiden que se filtre

La Consejería de Educación somete hoy a 42.380 alumnos de tercero de Primaria a una prueba para evaluar sus conocimientos en matemáticas y lengua. Los directores escolares, las asociaciones de padres, los sindicatos de enseñanza y los partidos de la oposición han puesto en duda el sentido y la eficacia del examen. Temen que sea utilizado, como ocurrió el año pasado en Madrid, para clasificar a los centros (públicos y privados) en función de sus resultados. Los mecanismos para mantener en secreto los contenidos de la prueba han fallado, y EL PAÍS ha tenido acceso al examen.

Los chavales de tercero de Primaria (ocho años) de los 1.294 centros valencianos sostenidos con fondos públicos comenzarán a las 9.30 de esta mañana un examen sobre los contenidos del curso anterior. Cuatro colegios privados se han sumado a la iniciativa, "previo pago". El consejero de Educación, Alejandro Font de Mora, defiende el ejercicio como un diagnóstico que contribuirá a atajar el fracaso escolar.

Los exámenes llegaron ayer a cada centro en un sobre lacrado dirigido al director. La orden de la consejería era que no fueran abiertos hasta poco antes de comenzar. La comunidad escolar desconfiaba de los mecanismos establecidos para evitar que se conocieran previamente. Y no se equivocaban. EL PAÍS ha tenido acceso al ejercicio, que en una de sus preguntas plantea: "En un avión que va de Valencia a Oviedo viajan 367 personas, en una escala en Madrid suben 246 personas. ¿Cuántas personas viajan en total?". En otras páginas se pide a los alumnos escribir con letras una serie de números; realizar sumas y restas, y atribuir los pesos más apropiados (entre cuatro opciones) a un elefante, una motocicleta, un niño y una garrafa de aceite.

La custodia de los ejercicios ha correspondido a los centros, y los encargados de corregirlos serán los tutores de los propios alumnos. Todo ello ha generado dudas sobre la validez de los resultados. "Si yo fuera el director de un colegio concertado", afirmaba ayer el director de un colegio público, "me lo pensaría mucho antes de evaluarme mal. Porque ellos viven de su prestigio".

La comunidad escolar teme que con la prueba valenciana acabe pasando lo mismo que ocurrió con la realizada en mayo pasado en la Comunidad de Madrid. Meses después, se publicó una lista con los resultados obtenidos por cada centro. Entre los 100 mejores clasificados había 29 públicos, cuando éstos representan un 47% del total.

El consejero Font de Mora rechazó ayer de plano que en este caso vayan a hacerse públicos los resultados. "He oído hablar incomprensiblemente de listas, y de colegios de primera y de segunda. Nosotros no lo vamos a hacer", aseguró Font de Mora al ser preguntado por la decisión tomada por la Comunidad de Madrid, gobernada también por el Partido Popular. La consejería prevé, sin embargo, comunicar los resultados a cada centro en concreto, y a aquellos padres que lo soliciten.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de enero de 2006