Estados Unidos cerró 2005 con una tasa de inflación interanual del 3,4%, aunque si se descuentan la energía y los alimentos, la subyacente queda contenida en el 2,2%, un nivel cómodo para la política monetaria de la Reserva Federal (Fed). El Ejecutivo estadounidense atribuye el alza de precios en un 40% a la componente energética.
Pero la atención de Wall Street está puesta en la evolución de los precios al consumo este mes por el repunte de la energía.En diciembre, la inflación cayó una décima, siguiendo la tendencia de otras potencias económicas mundiales. Es el segundo descenso mensual consecutivo, tras la caída de seis décimas en el IPC de noviembre, con la que no contaba Wall Street y que se atribuye a que las gasolinas bajaron ese mes un 2,6%, un 3,5% el gas natural y un 0,8% el transporte.
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Sin embargo, si se descuentan los componentes volátiles, la tasa mensual subyacente subió dos décimas en diciembre. Con todo esto, el índice interanual de inflación del 3,4% de 2005 es idéntico al que se registró en 2000 y una décima superior al de 2004. En función de estos indicadores, el mercado da por descontado que habrá nueva subida de tipos de interés a final de mes, hasta el 4,5%, para contener la presión inflacionista por el crudo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de enero de 2006