La opinión -mala o buena- que una persona tiene de otra juega un gran papel en la respuesta que tiene ante el dolor ajeno, y los hombres resultan ser más vengativos que las mujeres en caso de que la opinión sea mala, han hallado científicos del Reino Unido y EE UU con técnicas de imagen cerebral. Por primera vez, señalan los científicos en Nature, se ha observado la influencia de las relaciones sociales en los procesos cerebrales de la empatía (la capacidad de compartir emociones), entre ellos el representado por el término alemán Schadenfreude, la alegría por la desgracia ajena.
El experimento consistió en un juego en el que participaban 16 hombres y 16 mujeres, y en los que dos actores actuaban de forma tramposa o no. Así se inducía en los sujetos una actitud favorable o desfavorable hacia ellos.
Luego, cada sujeto se puso entre dos de los actores y los tres recibieron secuencialmente estímulos dolorosos en el dorso de la mano. Tanto hombres como mujeres mostraron en el escáner un alto nivel de empatía respecto a los jugadores considerados justos. Sin embargo, en el caso de los considerados tramposos, la reacción de empatía en las mujeres disminuyó, pero mucho menos que la de los hombres, y en éstos además se activó el área de la expectación de premios, relacionada con el deseo de venganza.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 19 de enero de 2006