Vecinos de los barrios de Valencia afectados por la construcción de la subestación eléctrica de Patraix unieron ayer sus manos en una cadena humana a lo largo del recorrido de la línea de alta tensión que alimentará la infraestructura de Iberdrola. La cadena se extendió entre Patraix y Malilla por el Bulevar Sur para exigir una vez más que se aleje la subestación de las viviendas. El portavoz socialista en el Ayuntamiento de Valencia, Rafael Rubio, se comprometió a desmantelarla si gana las elecciones de 2007 y trasladar estas instalaciones a zonas no urbanizadas. La oposición al PP, que consideró "incumplible" la promesa, acudió a la manifestación.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de enero de 2006