La aerolínea estadounidense United Airlines salió ayer de la quiebra tras una larga reestructuración que comenzó en 2002 y se ha prolongado por un plazo récord de 1.150 días, proceso tras el cual la compañía ha pasado a ser más eficiente en su reducción de costes. La empresa no ha dejado de volar en este periodo.
La aerolínea cuenta ahora con cerca de un 30% menos de empleados, un 20% menos de flota y ha conseguido recortar un 20% sus costes operativos desde la fecha en que comenzó la quiebra el 9 de diciembre del año 2002.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de febrero de 2006