Un artefacto explosivo estalló ayer a las 22.50 en las oficinas centrales que Correos tiene en la localidad vizcaína de Etxebarri, en el polígono industrial Lezama-Legizamón, en las afueras de Bilbao. Según informaron fuentes de la Ertzaintza, la explosión no causó heridos; sólo daños materiales, que fueron cuantiosos. Una hora antes, dos llamadas en nombre de ETA a la asociación de ayuda en carretera DYA y al diario Gara habían informado de la colocación de la bomba, sin concretar la hora de la explosión.
La Ertzaintza procedió al desalojo del edificio y acordonó la zona circundante como medida de seguridad. Una vez desalojadas las instalaciones de Correos, los agentes comenzaron a registrar el edificio para tratar de localizar el artefacto, que hizo explosión a las once menos diez de la noche.
El departamento de Interior del Gobierno vasco, que atribuye la colocación del artefacto a ETA, informó de que el explosivo utilizado anoche podría ser similar al empleado el pasado 26 de enero por la banda terrorista en Balmaseda, donde colocó un artefacto de quince kilos contra los juzgados de esta localidad vizcaína.
La madrugada del domingo pasado, un ertzaina resultó herido leve, con cortes en las manos, al hacer explosión una bomba de ETA en una oficina del Inem en el barrio bilbaíno de Santutxu. El jueves de la misma semana, ETA colocó, además de la bomba de Balmaseda, un artefacto en la oficina de Correos de Zuia (Álava). En ninguno de estos tres últimos atentados los terroristas avisaron previamente de la colocación y ubicación de las bombas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de febrero de 2006