El sindicato nacionalista ELA ha acusado al Gobierno vasco de "inhibirse" en la lucha contra el fraude laboral y le ha exigido que "ponga en funcionamiento todos los instrumentos" que tiene en su mano para atajar este fenómeno y reducir la precariedad en el empleo. La central, la primera de Euskadi, señaló ayer que ha enviado un informe al Parlamento en el que muestra su visión sobre la temporalidad del empleo en la comunidad autónoma.
La Cámara solicitó al Consejo de Relaciones Laborales, el órgano que reúne a representantes de sindicatos y patronal, que le elevase un informe sobre temporalidad. La falta de acuerdo entre los agentes sociales impidió que se presentase un informe. ELA ha decidido aportar al Parlamento su punto de vista.
En el informe, ELA se muestra muy crítica con la actitud tanto de los empresarios como del Gobierno. El sindicato nacionalista asegura que para la patronal la temporalidad supone "un elemento de ajuste de costes salariales", en una situación en la que los beneficios empresariales "baten récords". Por otro lado, también resulta un "elemento estratégico", ya que "debilita las condiciones de la negociación".
La central explica que cuando se aprecia una situación de fraude, la autoridad laboral puede tomar dos medidas: imponer una multa a la empresa, que puede llegar a los 3.000 euros como máximo o reconvertir el contrato temporal en fijo. "Hasta la fecha, la Administración vasca nunca ha instado el procedimiento que termina en la conversión del empleo fraudulento en empleo fijo", lamentó el secretario de Negociación Colectiva de ELA, Adolfo Muñoz. Esta realidad no ayuda a evitar "el gran nivel" de fraude en la contratación existente, también en la Administración. Por ello, ELA ha instado al Ejecutivo a que, por un lado, exija las competencias en materia laboral de las que todvaía carece y, por otro, que tenga "voluntad" de mejorar los aspectos que están en su mano.
"No es verdad que la autoridad laboral vasca no pueda hacer más de lo que hace sobre esta materia. Exigimos a la Administración vasca que ponga en funcionamiento todos los instrumentos que tiene y reivindique los que no tiene para combatir el tremendo fraude en la contratación que existe", indicó. En su opinión, esta inhibición, además, "no es neutral, ya que los grandes beneficiados de la misma son los empresarios que defraudan la ley". ELA también censura el abuso de la subcontratación en la Administración.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de febrero de 2006