El buque cisterna Ece se hundió ayer en el canal de la Mancha con 10.000 toneladas de ácido fosfórico y 80 de carburante. El barco, con bandera de la República de las Islas Marshall, en el Pacífico norte, tenía una enorme brecha tras haber colisionado el martes con el carguero maltés General Rowecki 48 kilómetros al norte de la isla de Guernsey y estaba siendo remolcado hacia la costa francesa. Por ahora no hay contaminación.
Tanto las autoridades francesas como las británicas aseguran que no se ha producido ningún tipo de contaminación y que, en caso de que hubiera una fuga, el ácido fosfórico, aunque muy corrosivo, se diluiría muy rápidamente en el medio marino sin causar daños de consideración.
El Ece, de 126 metros de eslora, yace a 70 metros de profundidad y a 90 kilómetros del cabo de La Hague. Las autoridades costeras británicas han establecido una zona de exclusión de 1,5 kilómetros en torno al pecio, y Francia ha prohibido pescar en un radio de dos kilómetros. A media tarde de ayer se apreciaron unas irisaciones en la superficie, pero los análisis siguen sin detectar ningún tipo de fuga. El General Rowecki sólo sufrió daños menores y siguió su ruta. Los 22 tripulantes del Ece fueron rescatados por helicópteros británicos y trasladados a un hospital de Guernsey con síntomas de hipotermia.
El ácido fosfórico se encuentra en cubas selladas de acero inoxidable y los expertos insisten en que, si se rompieran, el daño sería "muy localizado", ya que esta sustancia se diluye muy deprisa y no se acumula en la cadena alimenticia. A los expertos les preocupa más una fuga del carburante. El ácido fosfórico se utiliza para fabricar abonos, productos de limpieza e incluso bebidas refrescantes.El Ece, propiedad del armador turco Aksay Denizcilik, era remolcado ayer de madrugada hacia la bahía del Sena cuando el capitán del remolcador Abeille Liberté comprobó que se hundía y optó por alejarlo de la Ruta de Casquets, la autopista marina que recorre el Canal de la Mancha.
La Ruta de Casquets soporta una cuarta parte del tráfico marítimo mundial. Entre 300 y 600 buques comerciales lo recorren a diario. Este flujo se cruza con cientos de barcos -ferrys y transbordadores, además del tráfico comercial- que cruzan el canal de la Mancha entre el Gran Bretaña y el continente. A esto hay que añadir una cifra indeterminada de barcos pesqueros y de recreo que pueden moverse en círculos o estar simplemente anclados. Los expertos calculan que cada minuto se realiza una maniobra para evitar una colisión.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 2 de febrero de 2006