El magnate Lee Kun-hee, presidente del mayor conglomerado industrial surcoreano, el grupo Samsung, donará a título personal 800.000 millones de wones (unos 680 millones de euros) para obras de caridad. El presidente decidió donar esta cantidad para expresar sus "profundas disculpas" por la polémica generada en torno a la transferencia ilegal de acciones a su hijo a fin de que lograra el control de la firma, según reconoció el vicepresidente de Samsung, Lee Hak-soo.
El pasado mes de octubre, un tribunal penal de Seúl consideró a padre e hijo culpables de haber provocado pérdidas económicas de unos 77 millones de euros con la venta ilegal de bonos convertibles para estos fines.
Lee Kun-hee regresó a Seúl el pasado domingo tras permanecer cinco meses en el extranjero. La prensa ha indicado que Samsung pretende lavar su mala imagen, derivada de la financiación ilegal de grupos políticos y de la emisión de bonos convertibles a favor del hijo del presidente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de febrero de 2006