La Guardia Civil investiga si el asesinato del ex piloto de Iberia Rafael Romero Arrieta, de 64 años, está relacionado con problemas económicos, según fuentes de la investigación. Éstas aseguran que el instituto armado tiene abiertas todas las hipótesis, incluyendo la del ajuste de cuentas.
El cadáver de Romero fue hallado por un trabajador la mañana del pasado lunes detrás de una gasolinera cercana al casino de Torrelodones, con dos disparos en la parte posterior de la cabeza. La munición, del calibre nueve milímetros, es de fabricación española.
Los investigadores apuntan a que Romero estaba metido en apuestas por juego o que alguno de los negocios en los que se había embarcado le iba mal. El fallecido era el administrador único de la empresa Zosideas Hosteleras, con sede en la calle del Doctor Castelo, cerca del parque del Retiro. Estaba dedicado a servicios en cafeterías.
El Juzgado de lo Social número 17 de Madrid dictó en enero de 2004 un edicto embargando las cuentas que Romero tenía entonces en cinco bancos como consecuencia de un proceso seguido a instancias de Victoria Morcillo. El juez obligaba a las entidades a hacer de intermediarias en caso de haber algún ingreso en esas cuentas y ordenaba transferirlo a Morcillo hasta que el inculpado satisficiera el importe que le adeudaba. La familia de Romero acudió ayer al Instituto Anatómico Forense, pero este organismo ya estaba cerrado.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de febrero de 2006