"Se empieza a ver en Europa esa inmoral indiferencia y esa relajación de la memoria que hizo posible el Holocausto", advirtió ayer la presidenta regional, Esperanza Aguirre, durante el acto de recuerdo al Holocausto celebrado en la Asamblea de Madrid por séptimo año consecutivo. Aguirre calificó el horror "indescriptible" del exterminio como "el acto más terrorífico de la historia".
La presidenta destacó el fracaso de la civilización en impedir la barbarie. "Lo que obliga a estar de forma perentoria continuamente alerta", añadió. Aguirre afirmó: "Sesenta y un años después de la liberación de Auschwitz vuelven a oírse en el mundo las mismas proclamas genocidas contra el pueblo judío". La presidenta criticó "el antisemitismo que encuentra su disfraz en el antisionismo entendido como condena a Israel y la negación de su derecho a existir".
En el acto también intervino el embajador de Israel, Víctor Harel, que denunció "la inquietante pasividad" con que el mundo occidental observa declaraciones antisemitas de algunos líderes mundiales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de febrero de 2006