El Congreso de los Diputados aprobó ayer con el voto en contra del PP y la abstención de ERC y PNV una proposición no de ley del Grupo Socialista, defendida por Ramón Jáuregui, por la que se insta al Gobierno a "velar porque se garantice a los ciudadanos el derecho y la libertad de elegir y utilizar cualquiera de las lenguas oficiales de su comunidad".
Además, y como una enmienda de CiU, se pide al Gobierno que se propicie "el uso de las lenguas menos difundidas, normalizado, en todos los ámbitos de la vida cotidiana, en los territorios que constituyen su dominio lingüístico".
El PP vio rechazada por el resto de grupo otra Proposición no de ley en la que pedía al Gobierno que garantice "que no se persiga a ningún ciudadano español por la lengua que utilice".
El PP escuchó durísimas críticas de la mayoría de los grupos y acusaciones de intentar reavivar la guerra lingüística en Cataluña. La diputada del PSC Meritxell Batet les acusó de hacer "un daño terrible a Cataluña y en consecuencia a España".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 8 de febrero de 2006