Leo el viernes 10 de febrero de 2006 que el Ayuntamiento de Meco quiere construir 2.000 viviendas en una zona de especial protección de aves (ZEPA). En noviembre de 2005 comenzaron las obras de la variante de Pelayos de la Presa, corazón de la ZEPA de los Encinares Alberche y Cofio, para poder urbanizar y construir 2.700 viviendas en esta zona de especial protección de aves, lugar de interés comunitario (LIC) e integrada en la Red Natura 2000.
En el caso de Meco, por lo menos han constituido una mesa de Urbanismo; en el caso de Pelayos de la Presa, la información fue y es nula. Se cambió el trazado sin previo aviso, siendo el nuevo el más agresivo con la zona protegida, pero el único que cumplía el objetivo de dar paso a las futuras viviendas.
En sólo dos días destruyeron más de 500 pinos centenarios y hábitat de especies protegidas. Hoy están talando más árboles y moviendo tierras para esta carretera absurda.
De nada ha servido que científicos y expertos pidan la anulación de este trazado, de nada han servido las protestas y alegaciones de los vecinos. Parece que tampoco nos van a informar de cómo piensan abastecer de agua las obras de esta variante y en un futuro a todas las nuevas viviendas.
El pantano de San Juan está al 20% de su capacidad, sigue sin llover, esta sequía es de las más severas que se recuerdan. Las restricciones de agua serán inevitables, pero seguro que la Comunidad encuentra la fórmula milagrosa para hacer sus obras y urbanizaciones aunque sus vecinos no tengan qué beber.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de febrero de 2006