La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero estipulada para 2008-2012 en el Protocolo de Kioto para los países desarrollados puede lograrse, según los últimos datos disponibles, declaró ayer Richard Kinley, secretario general en funciones de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. La entrada en vigor del protocolo cumple un año mañana. Dicho acuerdo, ratificado por 160 países, estipula que los países desarrollados deberán haber reducido en 2008-2012 sus emisiones en un 5,2% respecto al nivel de 1990. Es posible alcanzar una reducción de al menos el 3,5% y "con la ayuda de medidas adicionales y la utilización de los mecanismos de mercado contemplados en el Protocolo de Kioto, los países, en conjunto, podrán alcanzar los objetivos a los que se comprometen en el Protocolo", dijo Kinley.
Según datos recientes, las medidas puestas en marcha por los 15 países miembros de la UE al firmar el Protocolo de Kioto han contenido sus emisiones en un 1,7%. Estudios realizados por Suecia indican que, en ausencia de las políticas puestas en marcha para hacer frente al cambio climático, las emisiones habrían aumentado en la UE en 2010 un 20% respecto al nivel de 1990.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 15 de febrero de 2006