Los estanques de Pals y la desembocadura del río Ter, en Girona, y la zona de Sant Llorenç de Montgai, el pantano de Utxesa, el estanque de Ivars i Vila-sany y la confluencia de los ríos Segre y Cinca, en Lleida, han sido declaradas zonas de especial vigilancia por la gripe aviar. La Generalitat informó ayer de que estas zonas se suman a las áreas en las que hasta ahora se presta una especial atención para detectar posibles casos de gripe aviar, como eran el delta del Ebro (Montsià), las reservas del delta del Llobregat (Baix Llobregat) o los humedales del Empordà.
Con la decisión de ayer, el Gobierno catalán quiere otorgar "mayores garantías a los ciudadanos en lo que respecta a las tareas de control y vigilancia de la enfermedad". La Generalitat se acoge así a la posibilidad manifestada por el Comité Nacional del Sistema de Alerta Sanitaria Veterinaria de dar a los ejecutivos autonómicos potestad para ampliar el mapa de zonas de especial vigilancia. El Departamento de Medio Ambiente está aplicando, desde otoño, un protocolo de vigilancia de la enfermedad.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 25 de febrero de 2006